
La marihuana puede ser una buena alternativa para suplir los estupefacientes en tratamientos de personas de la tercera edad, así lo sugiere una reciente investigación en Israel.
En principio, investigadores israelíes desarrollaron un protocolo médico que detalla cómo tratar mejor a los ancianos con cannabis ante la presencia de dolor crónico, falta de sueño, pérdida de apetito, náuseas y trastorno de estrés postraumático (TEPT).
Luego, científicos de la Universidad Ben Gurion, del Instituto de Investigación Clínica de Cannabis del Hospital Soroka y la Clínica Nyamedic, realizaron un estudio, en el cual se examinó la efectividad de dicho protocolo médico. Para ello, involucraron a 184 pacientes ancianos medicados con cannabis y se obtuvieron muy buenos resultados, pues 85% reportó una mejora en su salud.
Así respondieron
Específicamente el 58.1% de los 184 pacientes eligió continuar el tratamiento con cannabis y el resto no. De los que continuaron el 84.8% informó una mejora moderada o significativa y el 44% reportó que había una mejora significativa. El 33,6% presentó efectos secundarios, tales como, mareos un 12,1% y fatiga un 11,2%. Según los investigadores, “la tasa de efectos secundarios, especialmente los efectos secundarios graves, fue relativamente baja”.
Ante esos resultados, los autores recomendaron a los médicos considerar el tratamiento del cannabis en los ancianos como una alternativa a los estupefacientes.
Te puede interesar: La marihuana puede mejorar comportamiento de personas con demencia senil
El estudio y el protocolo terapéutico se publicó en el Journal of Clinical Medicine, bajo el titulado “Cannabis medicinal para pacientes mayores: protocolo de tratamiento y resultados preliminares” y puedes consultarlo en este link.
“Debido a que no existen protocolos establecidos con efectividad comprobada en el tratamiento de personas mayores con cannabis medicinal, hemos desarrollado uno de los nuestros que enfatiza un examen minucioso de los efectos y los efectos secundarios”, relató el Dr. Abuhtsira, uno de los autores del estudio.
En ese orden de ideas detalló: “Si el tratamiento es efectivo y los efectos secundarios no son severos, se puede considerar un cambio en el tratamiento concomitante con otros medicamentos, especialmente la interrupción o la reducción de la dosis de opioides, benzodiacepinas y analgésicos psicotrópicos y otros. Nuestra experiencia muestra que el cannabis tiene el potencial de reducir el uso de estas drogas”,
Dosificación
Para la mayoría de tratamientos, se recomiendan aceite con una proporción igual de THC a CBD. Para el dolor crónico de origen neuropático, trastornos del sueño y estrés postraumático, se recomienda tratar solo el aceite que contiene tan poco CBD como THC.
La dosificación inicial recomendada es de 5 mg de THC y CBD por día, divididos en tres dosis diarias de 1,7mg. Cada gota de aceite de cannabis debe poseer una concentración de 5% de THC y 5% de CBD.



