
A finales del año pasado las autoridades de los Estados Unidos reformaron la Ley de Agricultura, la cual dejó de considerar al cáñamo como una sustancia ilegal, desde entonces los agricultores comenzaron a interesarse en este tipo de cultivo, pues anteriormente para producir el cáñamo se requería un permiso especial del gobierno estadounidense, ahora es mucho más fácil obtener la licencia, financiamiento y los seguros federales para cultivarla.
Tales novedades llaman la atención entre granjeros, al punto que han optado por sustituir cultivos de tabaco por cáñamo, tal y como ha ocurrido en Kentucky, otros han hecho los mismo con las siembras de maíz o soya, justamente por la rentabilidad que ven en la planta.
Rentabilidad
Es preciso resaltar que actualmente en los Estados Unidos existe un boom comercial por productos que utilizan el cáñamo como materia prima para elaborar fibras, textiles, biocombustible e incluso plásticos biodegradables, sin dejar de mencionar múltiples cosméticos y aceites medicinales, estos dos últimos, gozan de gran demanda, a pesar que la Administración Federal de Alimentos y Drogas (FDA) analiza la naturaleza de esos aceites para decidir si los clasifica como sustancia controlada.
Ante ese escenario, analistas consideran que el mercado de productos con CBD llegaría a valer 1.300 millones de dólares en 2022.
De momento, la cosecha de un acre de cultivo de cáñamo puede llegar a venderse en unos 4.550 dólares, cifra superior a la que genera el tabaco tipo burley, el cual esusado para fabricar cigarrillos.



