Si bien la posesión de marihuana en Italia es un delito, luego que en 2014 una sentencia judicial considerara que llevar cannabis es tan grave como portar cocaína y heroína, pues la normativa establece que cualquier planta de cannabis con 0,5% de THC o más, se califica como una sustancia narcótica.
En el país, solo existe un programa de salud que permite el uso de esta hierba únicamente con fines medicinales y para determinadas afecciones crónicas.
Justamente para entrar en el marco legal, Luca Morola, una activista de cannabis italiana ideó el concepto de EasyJoint o «Cannabis Light» que se produce con flores de esa planta con una concentración de THC que nunca supera el 0,2%.
«Le damos a la gente la posibilidad de aprender sobre los beneficios del cannabis (…) hemos creado un enfoque, una oportunidad para interactuar con la flor sin infringir la ley» manifestó Morola en una entrevista a la revista High Time.
Morola relató que en la actualidad este producto se consigue en 11 tiendas EasyJoint y más de 300 minoristas distribuidos en todo el país.
Ante la receptividad y la notoria demanda, la firma canadiense de inversiones LGC Capital anunció que se encuentra adquiriendo una participación del 47 por ciento en EasyJoint, con planes para importar productos de EasyJoint a Canadá. «Gracias a la gran inversión realizada por LGC Capital, EasyJoint podrá expandirse hacia nuevos segmentos del mercado, como alimentos, cosméticos, concentrados y expandirse geográficamente, tal vez a nivel internacional», estimó un reconocido economista de la región.



