
Representantes del Observatorio Español de Cannabis Medicinal (OECM) -integrado por médicos, investigadores y asociaciones de pacientes- se muestran disconformes al ver que la marihuana con fines medicinales aún sea tan restringida en el país ibérico.
Realidad
En la actualidad, solo un pequeño porcentaje de pacientes en España tienen acceso al cannabis medicinal, en su mayoría, enfermos de esclerosis con receta médica hospitalaria, es decir, el «Sativex» que se consigue solo en las farmacias de los hospitales.
A pesar que existen diversas evidencias científicas que la marihuana ayuda a mejorar la calidad de vida en personas que sufren determinados trastornos, muchos españoles no pueden optar a estos tratamiento debido al marco legal vigente.
«El cannabis medicinal ni siquiera llega al 1% de las 300 mil personas que lo necesitan en nuestro país y que lo están usando gracias a una de las tres vías por las que se puede conseguir: el mercado negro, los clubes de cannabis o el autoconsumo», explica la presidenta de la OECM, Carola Pérez.
Rezago
Para la declarante, esta realidad supone un rezago en comparación a otros países que adoptaron desde el punto de vista médico y legal la marihuana de manera terapéutica, si bien reconoce que hacen falta muchos más estudios en torno al tema, alega que existe la experiencia de países como Canadá o Israel, con programas de dispensación, controlada por el gobierno, con un cannabis trazado, analizado y recetado bajo supervisión de profesionales de la salud.
La OECM incluso cuestiona que en España hayan dos empresas que cultivan cannabis con licencia de la Agencia Española del Medicamento y ni un pequeño porcentaje de esa producción se queda en el país, pues toda se exporta a otras naciones. «Una contradicción, puedes plantarlo aquí pero para los de fuera, alemanes, israelíes, italianos… ¿El cáncer y el dolor son diferentes allí? ¿Aquí no existen evidencias y allí sí?», refuta la vocera del observatorio.



