
Quizás ya has escuchado que las semillas de cáñamo tienen un gran aporte nutricional, además de propiedades humectantes y antioxidantes. Brindan alimentación y beneficios a la piel, lo que sin duda las convierte en un ingrediente útil, pero tal vez desconozcas cómo consumirlas, pues hoy te daremos varias alternativas.
Esta semilla de textura mantecosa y un sabor similar a la nuez o la almendra, es ideal para ingerir como snack o para utilizarla como ingrediente extra en ensaladas, panes o productos de repostería.
De igual manera, se puede adicionar a lácteos, cremas o sopas. Platillos que se vuelven mucho más digestivos y con un sabor particular; otra opción es triturar para usarlas como condimento y darle un delicioso gusto a frutos secos a platos de pasta, helados, arroces e incluso mantequillas.
Pero eso no es todo, a las semillas de cáñamo se le puede extraer el aceite y emplearse en la cocina con resultados mejores a los aceites procesados, también se puede rallar y hacer harina mucho más saludable que la refinada.
Como ve son tantas las opciones y la versatilidad del cáñamo que muchos consumidores lo han vuelto un alimento infaltable en sus propuestas gastronómicas.



