
La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días establece a sus seguidores, conocidos como mormones, una serie de restricciones en cuanto a bebidas y alimentos, pues según sus creencias, Dios reveló tanto las sustancias buenas como las nocivas para la salud.
Bajo ese doctrina tienen prohibido ingerir licores, tabaco, té, café y cannabis e incluso con el paso del tiempo han incorporado otros productos a la lista, tales como gaseosas con cafeína, té helados y recientemente los cigarrillos electrónicos.
Sin embargo, su visión sobre la marihuana ha cambiado. Ahora aceptan la planta con fines medicinales y así lo establecen en una publicación en su revista “New Era”, donde reseñan que el cannabis medicinal es aceptable para tratar dolencias si es recetada por un profesional de la medicina. “solo podrá ser usada para calmar dolores si así lo receta un médico competente» señala el texto.
Un nuevo criterio de esta religión que desde su concepción es estricta con relación a las sustancias que puede consumir el hombre. De hecho, mantiene su prohibición sobre el café y el té.



