
Hay a quienes les pueda parecer bizarro la existencia de catadores de cannabis y la verdad que es una figura que se fortifica con el paso del tiempo, en una era donde la marihuana gana terreno y más regiones la legalizan, entonces surgen distintos productos, los cuales requieren ser probados y analizados por profesionales en la materia.
En ese terreno entran Nikki Lastreto y Swami Chaitanya, los dos son cultivadores de cannabis y durante los últimos 16 años fungen como jueces en la Copa Esmeralda, un festival en Sonoma (California, EEUU) con un elemento de competencia serio donde los productores envían sus cosechas para que sean evaluada y clasificada.
Un trabajo donde Lastreto y Swami Chaitanya abren sus sentidos de la vista, olfato y gusto para probar el material vegetal y asignar una puntuación por apariencia, sabor y fragancia.
«Es un honor juzgar», dice Chaitanya. “Miras este mar de frascos y puedes probar lo mejor. Es realmente una delicia»; por su parte, Lastreto comenta: «Es un verdadero reto…estamos buscando lo más exclusivo y estamos buscando algo sofisticado. Algo que es complejo, que no solo te golpeará en la cabeza”.
Una tarea compleja
Para quienes les pueda parecer una tarea sencilla, pues no lo es, ya que para estar en condiciones se debe tener además de experiencia, constante práctica. “Fumamos todo el año para mantenernos en forma. Es como el entrenamiento de primavera. Tenemos que permanecer en ese nivel «, acota Chaitanya.

Al momento de juzgar el cannabis explica “Abres el capullo y pones la nariz en el medio para encontrar los sabores y aromas allí y nos preguntamos: ¿Es cardamomo, bolas de naftalina, zapatillas nuevas, Pine-Sol, lavanda? Estos son los perfiles de terpenos”.
Diferencias con un catador de vino
Si bien, los catadores de vino tienen la posibilidad de saborizar la bebida y luego escupirla para evitar los efectos acumulativos, en el caso de la marihuana es diferente, no se puede hacer, sino que se debe consumir variedades de cepas y flores para precisar sus efectos, esto provoca que los jueces terminen muy dopados.
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Otra gran diferencia, entre catar vino y cannabis, es que el alcohol tiende a embriagar, pero siempre con los mismos síntomas, mientras que la marihuana “coloca” de distintas maneras.
“No vas a tener un tipo diferente de borracho. No será muy diferente si es un cabernet o merlot. Pero con el cannabis, es muy diferente, gran parte del perfil lo origina el terpeno y la proporción de CBD y THC”, detalla Lastreto.

Por su parte, Chaitanya comenta: “Borracho está borracho, pero una de las cosas clave sobre el cannabis es lo que sientes. ¿Cómo estás elevado? Ya sea social y todos se ríen, o si quieres levantarte y hacer tus tareas por la mañana. Y es por eso que lo veneramos tanto. Es por eso que tenemos que fumarlo”.
Como parte de su experiencia como jueces ambos hacen una comparación del cannabis de hace 16 años con los de la actualidad e indican: “Hace unos años, el olor a diesel era muy popular. Ahora cambió a algo más afrutado”
También consideran que las cepas en la actualidad son mucho más potentes en cuanto a efectos, aunque aclaran, que no es precisamente su intensidad, las que las hace ganadoras de un premio.



