
El Cannabidiol (CBD) gana mayores espacios en el campo de la estética. La oferta de estos productos en el mercado estadounidense es amplia y se encuentran desde cremas con efectos hidratantes, antienvejecimiento y antiacné hasta champús y maquillajes.
Puede que este compuesto sea bastante controversial en la actualidad, debido a que el CBD se origina de la cannabis sativa, una planta cuestionada por muchos e incluso considerada ilegal por la legislación de algunos países, sin embargo diversos estudios científicos han demostrado que no es dañino, tampoco psicoactivo y por el contrario aporta una serie de beneficios para la salud y la estética, lo cual ha servido de precedente para comercializar una serie de productos con cannabidiol.
De hecho, a finales del año pasado Estados Unidos reformó la Ley Agrícola con lo cual el cáñamo -de donde se extrae el CBD- dejó de considerarse ilegal.
Entre tantos estudios destaca uno publicado recientemente por los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos (NIH) que comprobó que las dosis mínimas de cannabidiol logran regular la producción de grasa y de las glándulas cebáceas del organismo, lo que les confiere una propiedad antiacné. También demostró que es antioxidante, lo que ayuda a combatir el envejecimiento de la piel, y analgésico, lo que permite relajar las zonas en las que se colocan las cremas.
Existen otras tantas investigaciones con resultados similares que han provocado un boom de productos estéticos que contienen entre sus ingredientes CBD y a su vez, una gran demanda en ese rubro. Ante ese panorama, la empresa de investigaciones Brightfield Group estima que el valor actual de este mercado ronda los 170 millones dólares y se expandirá hasta los mil millones de dólares hacia el año 2021.



