
En México hay intenciones de impulsar la industria cannábica, pero para ello es necesario realizar una reforma al marco legal vigente que se encargue de regular la producción, manufactura y comercialización de cannabis y cáñamo.
Bajo ese enfoque, recientemente la senadora mexicana Cora Cecilia Pinedo Alonso presentó una iniciativa que consiste en diferenciar las propiedades de la planta para calificar los compuestos psicoactivos de los que no lo son, esto con el fin de regular la hierba tanto en el área medicinal como en la recreativa y en ese proceso tener en cuenta que el cáñamo industrial no es psicoactivo.
Con una nueva normativa legal, la senadora considera que es posible construir una base sólida para el desarrollo de la industria, tal y como lo han hecho otros países, al respecto indica que en la actualidad existen 32 países en el mundo que permiten la producción legal del cáñamo.
Escenario actual
Pinedo recalca el caso de China e indica que más de la mitad de la demanda mundial de cáñamo la satisface el referido país asiático; mientras que en Europa, países como Francia, Alemania, Gran Bretaña y España fortalecen su producción.
En cuanto al continente americano, la senadora manifiesta que México tiene el potencial para convertirse en líder latinoamericano en la producción legal de cannabis y cáñamo industrial, e impulsar una industria asociada a los sectores textil, cosmético, papelero y medicinal.
A juicio de la representante del Senado, el territorio azteca tiene buenas condiciones climatológicas para cultivar cannabis y se pudieran obtener hasta tres cosechas al año, aunque reconoce que en la actualidad es difícil conocer la verdadera capacidad de producción de marihuana por tratarse de un mercado ilegal.
No obstante, cita las estimaciones la organización SOS ubica a México como el segundo productor de marihuana a nivel mundial, con 16 mil 500 hectáreas de sembradíos y un decomiso de 19 mil 300 toneladas entre 2000 y 2015.



