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El THC no necesariamente afecta la actividad funcional de los consumidores al manejar

Investigadores evaluaron las actividades cognitivas de los conductores mediante espectroscopia funcional de infrarrojo cercano, una técnica que sirve para medir los patrones de actividad cerebral. Conoce los resultados del estudio en la siguiente nota

Cuando se consume cannabis se debe evitar conducir, aunque un reciente estudio demostró que la legalización del cannabis no incide en la tasa de accidentes de tránsito entre consumidores, es mejor prevenir inconvenientes, entre ellos con las autoridades, quienes sancionan a chóferes que se encuentren bajo la influencia de alguna sustancia dopante.

Ahora bien, a diferencia del alcohol a las autoridades les ha resultado complicado encontrar un método que permita determinar qué tanto afecta el THC presente en el cuerpo de un conductor, pues si bien, hay algunos dispositivos capaces de detectar el THC, ninguno de ellos muestra el grado de afectación en el consumidor.

De hecho, un reciente estudio llevado a cabo por investigadores de Universidad de Sydney, aseveró que las concentraciones de THC en sangre y saliva son indicadores inconsistentes para precisar una deficiencia funcional.


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Partiendo de ello, un equipo de investigación liderado por Jodi Gilman manifestó: “Necesitamos un método que no penalice a estos consumidores, quienes pueden tener THC en su organismo sin necesidad de que sus actividades funcionales se vean afectadas”.

Bajo ese objetivo, pensaron en un nuevo método y emplearon la espectroscopia funcional de infrarrojo cercano, una técnica que sirve para medir los patrones de actividad cerebral, para identificar a personas afectadas por el THC.


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“Buscamos determinar si los efectos del cannabis pueden detectarse a partir de la actividad cerebral”, relató Jodi Gilman, investigadora del Centro de Medicina de Adicciones del MGH y profesora de la Universidad de Harvard.

Fue así como inició el estudio, en el cual se evaluaron a 169 consumidores, quienes se sometieron a la espectroscopia funcional con infrarojo antes y después de recibir una dosis de THC o un placebo.

Evaluaron efectos del THC

Los participantes recibieron la misma dosis de THC y al analizar su comportamiento notaron diversos efectos, con lo cual se confirma la discordancia entre las concentraciones de THC y el deterioro funcional.

En aquellos casos en los que experimentaron una reducción de sus funciones después de consumir THC, mostraron un aumento de la concentración de hemoglobina oxigenada (HbO) en la corteza cerebral.

Ante esos resultados, publicados en la revista Neuropsychopharmacology, manifestaron: “es probable que para distinguir los efectos del THC se requiera una métrica basada en el cerebro, antes que un límite de THC en sangre”, concluye el equipo de investigadores.

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